Mantener tu casa ordenada no siempre es fácil cuando se acumulan las obligaciones. El trabajo, el deporte, los amigos y las responsabilidades familiares pueden suponer un serio escollo a la hora de mantener un orden en nuestro hogar. Sin embargo, y por muy saturados que nos encontremos en algunas ocasiones, es bueno echar mano de ciertos trucos y consejos que pueden ayudarnos a mantener el orden incluso en épocas en las que no tenemos tiempo de nada.

Guarda las cosas cuando acabes de usarlas

Guarda las cosas cuando acabes de usarlas

El primer paso para que la casa se mantenga en orden es adquirir hábitos con los que mantener el orden. Aunque parezca algo muy obvio, es más importante no ensuciar que limpiar. Ciertos gestos, como dejar las cosas en su sitio después de utilizarlas pueden ayudarnos a mantener un orden sin apenas esfuerzo. Al principio nos costará un mundo, pero una vez interioricemos el gesto será algo rápido.

Intenta que limpiar sea divertido

Intenta que limpiar sea divertido

Sí, esto no es algo sencillo, pero limpiar puede llegar a ser algo divertido si nos lo proponemos. En el peor de los casos conseguiremos que el proceso de limpiar sea algo menos tortuoso… La clave para intentar limpiar de una forma amena es la música, no hay nada como acompañar la limpieza con una buena canción para que sea más liviana.

Hacer la cama es muy importante

Hacer la cama es muy importante

Mucha gente deja la cama sin hacer cuando sale de su casa por la mañana y esto es un grave error porque es el primer acto del día y al hacerlo nos marcamos una pauta para el resto de la jornada. En el sentido contrario, si dejamos la cama sin hacer, estamos proyectando un mensaje de dejadez que nos afectará en el resto de actos del día.

La cocina ha de limpiarse después de cada comida

La cocina ha de limpiarse después de cada comida

Otra de estas cosas que todos tomamos como obvia, pero que luego nos cuesta hacer. Si tomamos el hábito de limpiar la cocina después de cada comida evitaremos que se ensucie y al mismo tiempo nos evitaremos limpiarla más tarde, cuando resulta mucho más incómodo.

La ropa, al armario

La ropa, al armario

La ropa es un elemento clave a la hora de percibir una casa como ordenada o desordenada. No importa lo limpia que esté nuestra casa, si dejamos nuestra ropa tirada por todas partes la impresión que dará es de casa sucia. La solución es tan sencilla como guardar en el armario cada prenda según nos la quitemos. De esta manera conseguiremos mantener el orden con apenas esfuerzo.