Aunque ya hace algunos años que todo el mundo tiene asumido en mayor o en menor medida que un coche eléctrico es el futuro, lo cierto es que había una serie de inconvenientes que hacían que la decisión se retrasara por una u otra razón, pero cada vez son más las razones que nos hacen pensar que el momento idóneo para hacerse con un coche eléctrico ya ha llegado. El primer motivo que nos impulsa a creer que es un buen momento para el coche eléctrico es el crecimiento de la oferta, cada vez son más los modelos de coches eléctricos que tenemos a nuestra disposición y su rendimiento, especialmente en lo que a la autonomía se refiere, es muy superior, llegando a alcanzar los más de 400 kilómetros en algunos casos.

El aumento de los puntos de recarga públicos, los planes de ayuda por parte de las administraciones públicas a la hora de comprar un modelo y las facilidades de acceso al núcleo urbano de las grandes ciudades son motivos que nos hacen seguir apostando por el crecimiento de estos vehículos. Además de todas estas mejoras dentro del panorama actual del coche eléctrico, están las ventajas ya conocidas, tales como el ahorro que supone consumir electricidad frente a la gasolina o el hecho de que tienen un coste de mantenimiento menor.